Las cosas de Pandora
historias eróticas principalmente, aunque una parte mi forma de ser, también quede reflejada.

sep
19

http://cosasdepandora.blogspot.com

http://cosasdepandora.blogspot.com 

Todos los que visitáis mi blog habéis visto que no era mi primer blog, empecé esta andadura porque mi otro blog en Terra, daba problemas, esos problemas fueron aumentando, y decidí montar este otro, con todo, no fui capaz de abandonar el de Terra y seguí publicando en ambos, con el consiguiente lío de enlaces etc.  Esta plataforma no me ha dado nunca problemas, siempre está disponible, cosa nada habitual en Terra, el único inconveniente es el diseño, veo otros blogs de wordpress por ahí y los encuentro bien estructurados, con un montón de accesorios que yo soy incapaz de colocar, supongo que será por que no sé inglés y me pierdo. En fin, que mirando otras plataformas más sencillas, espero que igual de efectivas que esta, encontré Blogger, y allí es donde comenzaré una nueva etapa, espero que algunos de los que me visitáis, sigáis haciéndolo aquí, http://cosasdepandora.blogspot.com .  

Un beso desde mi caja.

pandora.

sep
18

* Yo tengo los ojos: marrones y verdes, depende del día.

 

* Yo deseo: ahora mismo, perder 20kilos.

 

* Yo odio: la gente que se cree perfecta, no lo soporto.

 

* Yo escucho: Mi gusto musical a mejorado bastante últimamente, de no escuchar nada, he pasado a Frank Sinatra, Elvis, Tina Turner, Dolly Parton, Bon Jovi (en honor a Mariquilla), y  Mica o Nica no sé como se escribe, Pereza, en fin, variado.

 

* Yo le tengo miedo: del futuro de mis hijos, de no hacer lo correcto ahora para que el día de mañana sean personas felices y sanas.

 

* Yo no estoy: creo que si me llaman, siempre estoy, pero es una percepción mía, lo mismo los demás no piensan igual…

 

* Yo lloro: por todo, soy emocionable 100% lloro cuando en navidad le toca la lotería a la gente (no por envidia, por alegría hacia ellos) Ayer vi a una amiga que no veía desde que empezaron las vacaciones, o sea dos meses o así, la miraba y me emocionaba. Lloré en la capilla Sixtina, lloré en el Camp Nou, solo por estar allí, o llorona o tonta, decidid vosotros.

 

* Yo pierdo: los nervios haciendo los deberes con mis hijos, hay que organizarse mejor!!!!

* Yo necesito:  tranquilidad, tengo que hacer algo para conseguirlo. 

* Yo le debo:  Mucho a mucha gente, no hablo de dinero, hablo de apoyo, de amistad, de aguantarme mis defectos (muchos por cierto) Hasta le debo a mi suegra (de lo que me arrepiento enormemente, pero yo era muy joven) le debo y le agradezco que en un momento dado (Hace muchos años) me echara un cable, me encontré sola, y ella me acogió.

 

* Me pone feliz: Lo del “que guapa que estás” de Elly, está bien, pero si es objetivo, nada de piropos cuando estás hecha unos zorros. El último instante feliz feliz de verdad fue este Sábado pasado, cuando en la arena suave de una playa, por la tarde, sin apenas ya sol que calentara, mis hijos, El y yo jugábamos una partida de cartas sobre una toalla. Los cuatro juntos, tranquilos……de lujo.

 

* Me duele: los huesos, son mi perdición entre los kilos que me sobran y que no voy a natación desde no sé cuando, me cuesta hasta andar.

 

* ¿Tienes un diario?: NO

 

*¿Te gusta cocinar?: Si, pero lo que cocino engorda.

 

* ¿Tienes un secreto que no le hayas contado a nadie?: si

 

*¿Pones tu reloj unos minutos adelantado?: Si, pero me refiero al del coche o el del móvil, porque aunque tengo algunos de muñeca, no suelo utilizarlos.

 

* ¿Te bañas todos los días?: NO, pero ducha diaria si.

 

* ¿Te quieres casar?: Pues va a ser que ya dije Si, quiero en su día.

 

* ¿Te gustan las tormentas?: Mi relación con las tormentas es rara, me fascinan y me asustan. Es algo que te atrae, no puedes dejar de mirar los rayos pero en el fondo me da respeto que pueda caer uno cerca, o que pueda destrozar algo la fuerza del viento, o del agua.

 

* ¿La persona más rara?: Yo me considero rara, o especial, pero……¡pueden ser dos?¿?¿¿? mis suegros.

* ¿La persona más molesta?:  la que más me molesta a mi, mi suegra también!!!!! aunque mi suegro la sigue de cerca.


*¿La persona que te conoce mejor?:
He madurado mucho en los últimos años, (ya era hora) creo que ahora me estoy conociendo yo misma, así que difícilmente los demás pueden conocerme más.

* ¿El profesor más aburrido?: Aburrido?¿?¿??no recuerdo ninguno, los tengo simpáticos, locos, acosadores, severos, comunicativos….etc. pero aburrido no encuentro ninguno.

* ¿La frase que más usas en el msn?: Solo hablo con el msn, con Elly, y creo que no lo he hecho tantas veces como para tener una frase estrella.

 

* ¿Tu grupo favorito?: No creo tener un favorito, el que me apetezca en ese momento.

 

* ¿Tu mayor deseo?: Elly conincido contigo, cuando veo una estrella fugaz, pido eso, ser Feliz, porque sé que con eso lo abarco todo, mi felicidad y la de los que me rodean. Me emociono solo de pensarlo. Veis como lloro por todo.

 

OTRAS PREGUNTAS

 

* Signo: Siempre tengo dudad con esto, nací el 23 de Julio para unos soy Cáncer, para otros soy Leo. En fin yo me identifico con los dos, dependiendo del momento.

 

* ¿Color de pelo natural?: castaño claro.

 

* Color de pelo que tienes: Difícil de identificar, con tanta mecha y tanta cana……

 

* Número favorito: el 4!!!

 

* Día favorito: viernes/sábado, pero yo no me espero a después de la cena……jajajajaa (mirar comentario en este apartado en el blog de Elly)

 

* Mes favorito: Siempre me ha gustado Mayo. El mes de las flores.

 

* Estación del año favorita: primavera.

 

* Deporte favorito:  Natación.

 

* Café o té: Realmente no me gusta ninguno demasiado, tomo todos los días un par o tres de cafés, por lo que no queda demasiado bien decirlo, y el Té, a veces tengo temporadas que me paso a él por lo de que no me gusta demasiado el café pero acabo terminando por volver al café por la comodidad.

* Montaña o playa: Las dos.

 

* Barça o Madrid: Por solidaridad con mis hijos y ÉL, diré que el Barça, pero me da bastante igual. Aunque también me emociono cuando gana.

 

* Sol o Nieve: Depende de lo que quiera hacer, claro?¿?¿Si vas a la playa en verano, que haga sol, si vas a la montaña en invierno, la nieve es genial.

 

 

EN LAS ÚLTIMAS 24H TÚ HAS :

 

* ¿Llorado?: Si

 

* ¿Ayudado a alguien?:

 

* ¿Comprado algo?:

 

* ¿Enfermado?: NO

 

* ¿Ido al cine?: No

 

* ¿Salido a cenar?: No

 

* ¿Dicho “te amo”?: No

 

* ¿Escrito una carta?: No

 

* ¿Perdido a un novio?: No

 

* ¿Hablado con alguien que hace tiempo no hablabas?: Si.

 

* ¿Escrito en un journal?: vale el blog????

 

*¿Tenido una conversación seria?: Tuve la reunión de principio de curso de mis hijos, eso si que es serio.

* ¿Perdido a alguién?: No.

 

* ¿Abrazado a alguién?: Si

 

* ¿Peleado con un pariente?: No

 

* ¿Peleado con un amigo?: No

 

* ¿Soñado despierto?: Si

 

ALGUNA VEZ PODRÍAS……

 

* ¿Comer un gusano?: Si

 

* ¿Matar a alguien?: Si.

 

* ¿Besar a alguien del mismo sexo?: Si.

 

* ¿Tener sexo con alguien del mismo sexo?: Si.

 

* ¿Lanzarte de un paracaídas?: Si, podría, pero no tengo que hacerlo, verdad??¿

 

* ¿Cantar en un karaoke?: poder, podría,  pero a la gente no le gustaría.

 

* ¿Ser vegetariano?: los vegetarianos están delgados verdad??¿¿, Si es por eso, Si.

 

* ¿Robar en una tienda?: claro que podría, pero no lo haría…….jejeje.

 

* ¿Usar maquillaje en público?: Si, chanel se gana la vida conmigo. Pero si se refiere a ese otro maquillaje que por circunstancias hay que ponerse para quedar bien, si es porque ÉL me lo pida por cualquier tema, laboral o familiar, si. Si es por compromisos míos, cada vez me cuesta más.

 

 

He sido todo lo sincera posible, espero que os guste y que no os cortéis en reprocharme lo que creaís conveniente.

Pandora.

sep
12

 Y a su regreso, ella le esperaba arrodillada en el sofá cubierta por las lágrimas de su impaciencia, desnuda, con el pálido cuerpo envuelto entre las sombras, con un temblor en los labios dijo:-Si.

Desde ese momento, con la alegría reflejada en la cara de su amante, su dolor desapareció, sus miedos se evaporaron y entre ellos se surgió un nudo invisible que los dejaría unidos por los restos. Al día siguiente, el regreso fue toda una sorpresa, ella le esperaba desnuda, en la cama de la primera planta, sin restos de lágrimas, con su pálido cuerpo bajo una luz cálida que dejaba ver la madurez en su piel. Había cintas negras atadas a sus tobillos y muñecas, que a su vez estaban ligadas a los extremos de la cama. Sintió una erección solo con verla en aquella situación, se acercó despacio y comprobó que los nudos fueran lo suficientemente fuertes, se alegró de hacerlo pues el último no lo estaba, sin duda ella lo habría dejado así por falta de práctica, ya aprendería, de momento se esmeraba por complacerle y anticiparse a sus deseos.

Se desabrochó la corbata y la anudó a los ojos de ella que no lo esperaba, toda aquella puesta en escena había requerido toda la imaginación  que tenía y los ojos vendados, eran toda una sorpresa. Se excitó en la oscuridad, imaginando el cuerpo de su amante sobre ella, se impacientaba esperando el calor de su piel.Notó como él se levantaba de la cama, escuchó unos pasos que se alejaban y empezó a llamarlo desde la oscuridad, no contestaba, el portazo la dejó helada, no podía creer que la rechazara. Se había esforzado mucho por sorprenderle y se sentía abandonada, además, no podría soltarse sola ahora que Mario había apretado todos los nudos. Empezó a sollozar, ¿que había hecho mal? Repasó mentalmente todos sus movimientos, trató de encontrar en que había fallado, intentó serenarse, ser racional, pero no se controlaba, gritaba desesperada para que regresara, él no lo hacía.

Lo que a ella le parecieron horas, fueron pasando, el frío se estaba apoderando de su cuerpo, notaba que tenía las extremidades congeladas. Por el resquicio de la ventana, estaba entrando un aire suave que en un principio había resultado agradable, pero que ahora, en aquellas circunstancias hacía que temblara. ¿Hasta cuando estaría allí? ¿Qué ocurriría cuando Mario regresara? ¿Sería capaz de hacerle daño? No tenía respuestas, no podía estar segura de nada, ella solo había dicho “Si” no había pedido explicaciones, ni había preguntado, solo ahora en la soledad y la oscuridad de la habitación, se daba cuenta de que el juego era un poco más perverso de lo que ella había imaginado, pero no se imaginaba cuanto. Pensando en su ingenuidad, se quedó dormida. 

Despertó al sentir algo caliente que le rozaba el oído, notó un aliento cálido en su cuello, sonrió imaginando que todo había formado parte del juego, no tenía nada de que preocuparse. Dejó que la lengua lamiera su cuello, deseaba ser poseída por él, intentaba olvidar esa larga ausencia y recordar la impaciencia que tenía cuando se ataba a la cama para esperarlo. Se fue excitando, los movimientos seguros de la lengua se deslizaban entre el lóbulo de su oreja y su cuello, llegaban hasta el mentón, su boca se abría esperando un beso que no llegaba. Una corriente recorría su cuerpo llegando hasta su sexo, empezaba a agitarse bajo la humedad de los labios, de los pequeños mordiscos que se alargaban hacia sus pechos.

Nunca había sido tan dulce como lo era en ese momento, aquellos roces suaves, nada tenían que ver con la pasión de otros encuentros, algo le nublo el pensamiento, una fugaz idea se enredó en el deseo, creyó desecharla enseguida, pero volvía una vez tras otra ¿Era Mario el que estaba en la cama con ella? Asustada empezó a hablarle, le susurraba palabras llenas de ardor, pero el no contestaba, la idea volvía con más fuerza, intentaba zafarse de la corbata que Mario había anudado en sus ojos movía la cabeza rápidamente para que con  el roce de la sábana se moviera lo justo para destaparle un ojo, lo justo para ver el rostro de su amante, pero se resistía.

Los  movimientos de su misterioso amante se tornaron más violentos, arrancando con ello un profundo gemido, ahora, no solo su lengua parecía explorar su cuerpo, sus manos empezaron a recorrer audaces los pechos, convertidos en rocas duras coronadas por unos pezones erguidos, que se inflaban bajo los bocados avaros de  su boca. Los movimientos rápidos de él perdieron el control, lo mismo se deslizaban por sus pechos, que lo hacían levantándola por los muslos para apretar con fuerza sus glúteos buceando a la vez en su sexo.

 La tirantez de las ligaduras no dejaban que ella tocara su piel, quería rozarle para saber si era Mario el que estaba mojando su cuerpo, pero él no la liberaba pese a que se lo pedía constantemente, tampoco hablaba, ella sentía miedo, pero a su vez se excitaba todavía más. Cansada de imaginar el rostro de su amante, cansada de luchar contra las ligaduras que ella misma había anudado, cansada de pensar que pasaría si no fuera Mario, se abandonó al placer, dejó de luchar por quitarse la corbata, dejó de estirar sus brazos para intentar arrancarse las cintas, se concentró en seguir cada movimiento sobre su cuerpo, en adueñarse del calor que desprendía su amante, en saborear cada jugo que llegaba a sus labios, pero entonces, el juego cesó. Tan cerca como estaba ella del orgasmo, su amante se levantó, el colchón se elevó un poco al ser aligerado su peso, Eva empezó a gritar, ¡No te vayas! ¡No puedes parar ahora! ¡Me da igual quien seas! 

Desesperada, con su sexo palpitando, reclamaba a su amante sobre ella, su vientre se alzaba enseñando un sexo chorreando, enrojecido por el deseo. Escuchó el sonido de la puerta cerrarse. Su sexo siguió vibrando entre sus muslos, creía que llegaría al orgasmo solo quedándose muy quieta recordando aquella lengua húmeda que la había dado tanto placer. Pero no pudo, el preludio del orgasmo se tornó dolor en su vientre, intentó retorcerse y rozarse con sus propios labios, pero las cintas no la dejaban. Poco a poco fue calmándose, el dolor fue menguando hasta no quedar más que el leve conocimiento de donde se alojaba, su cuerpo volvió a enfriarse, el sudor de su amante mezclado con el suyo se congeló. Se sintió perdida, sin fuerzas para seguir chillando, adormecida por el cansancio.

La puerta volvió abrirse, esta vez lo que escuchó fue un tremendo portazo al cerrarse, unos pasos rápidos, una cremallera que se bajaba, el ruido del cinturón que chocaba con el suelo, una prenda salió volando por los aires y algo se hizo añicos en el suelo, el colchón cedió inmediatamente bajo el peso, sus manos recorrieron rápidas los pechos, su boca comió de ellos, Eva notó una enorme erección presionando sus piernas, había urgencia, lo notaba por la violencia de sus abrazos, no la besaba, lamía y mordía su cuerpo como si llevara días sin comer, volvió a encenderse su cuerpo, a desear ser devorada por aquellos labios, la penetró con fuerza, rápido, su sexo húmedo facilitó la entrada, notó como gemía sobre ella, y ella gimió con él, se fundieron entre gritos y gemidos, las embestidas lentas y con fuerza arrancaban sonidos desde su estómago. Notó como llegaba el orgasmo, empezó como un cosquilleo en la garganta y fue descendiendo, inundó su vientre, y su sexo se infló aprisionando el de Mario entre sus paredes, este no intentaba salir, todo lo contrario, apretaba con fuerza para llegar a lo más profundo, estalló en el intento, sus gritos recorrieron la habitación y se escaparon por la puerta.

  

El quedó a su lado sin decir palabra, suspirando y jadeando por el esfuerzo, ella no preguntó, no exigió respuestas, no la desató, siguió mirándola cuando se quedó dormida, entonces le quitó la corbata y aflojó las cintas sonriendo con cariño al hacerlo.

 Ella había dicho “Si” con eso era suficiente, por eso la amaba y la amaría siempre.

jul
16

Estaba acabando de ponerme el nuevo conjunto de ropa interior que había comprado deliberadamente para aquella ocasión. No teníamos muchas oportunidades de pasar la noche juntos y mucho menos el fin de semana completo, por eso había elegido aquel conjunto, quería que todo fuera perfecto. 

Imaginaba el momento en el que él entraría en la habitación, me abrazaría y nos fundiríamos en un largísimo beso, acabaríamos volcados en el cama, sin deshacer, de la habitación y cuando las cosas se pusieran demasiado calientes, los dos nos obligaríamos a frenar, nada de urgencias, teníamos tiempo. Sonreiríamos nos adecentaríamos las ropas y saldríamos a cenar, una cena a base de pescado y marisco, la zona lo requería, teniendo tan cerca el Delta del Ebro habría que probar sus especialidades. 

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Contemplaba mi imagen sobre el austero espejo de la habitación, estaba bastante complacida con el resultado, sabía que José también lo estaría. Le gustaba mirarme creyendo que no me daba cuenta. Era un poco amargo, pero en aquellas ocasiones, yo me preguntaba si miraría de la misma forma a su mujer. Se cruzó con mis pensamientos el sonido del teléfono, mi corazón se desbocó por completo, seguro que estaba aparcando el coche y llegaría en unos minutos. Pero la voz que escuché en aquel momento no me pareció tan contenta, me pareció seria, no la voz de un amante a escasos metros de su amada, no. 

       -Julia?- dijo la voz.

     -Si, soy yo, ¿Qué pasa José, te encuentras bien?-   pregunté sobresaltada.

     -Si, si, no te preocupes, es ….. que ….llegaré un poco más tarde de lo que habíamos pensado.-dijo titubeando. Es mi mujer……insiste en verme antes del viaje que le he dicho que voy  ha hacer. No te enfades, tengo que ir a verla, solo serán unos minutos y después, el fin de semana será nuestro.- Soltó con una voz que dejaba ver, no le gustaba lo que decía.

    -Tranquilo, no te preocupes por mi, estaré bien- mentí tan disimuladamente como pude.

    -Eres un cielo Julia, si fueras ella te estarías subiendo por las paredes y me amenazarías con el divorcio.-contestó.

   -Si, claro cariño, pero es que tú y yo no estamos casados y no te puedo amenazar con eso- dije en broma aligerando la tensión que José tenía, pero con toda la intención en mis palabras.

   -Te quiero, Julia- contestó dejando claro que no había captado la indirecta.

   -Yo también, José. ¿A qué hora crees que llegarás?-pregunté.

    -No tengo ni idea, pero intuyo que será de madrugada.

    -Vale, despiértame cuando llegues. Un beso.

    -Un beso, Julia. Te quiero.

 Completamente fuera de mí, tiré el teléfono al suelo, la rabia me comía por dentro y no me dejaba respirar, odiaba a aquella mujer que lo tenía cuando quería, que disponía de sus favores cada vez que se le antojaba, que hacía de él una marioneta de la que mover los hilos era muy sencillo. Me revolqué sobre la cama con las lágrimas en los ojos, manchando las almohadas de algodón con el carmín de mis labios, y el rimel de mis ojos. 

Pasados los primeros instantes de rabia mordaz, llegué a la conclusión de que debía disfrutar del lugar, llenarme de la paz y tranquilidad que infunden estos pueblos de pescadores como L’Ametlla de Mar, llenos de gentes amables y paseos serenos junto a la playa. Me arreglé el maquillaje, acabé de vestirme y salí de la habitación con hambre, fui a parar a un pequeño restaurante alejado del rumor del puerto.

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Su camarero, un negro altísimo, me atendió con una cortesía extrema y me recomendó un vino de la tierra. Al final de la cena, se acercó cuando ya no quedaba casi nadie en el restaurante, yo pensé que intentaría ligar conmigo, y casi por un segundo, quise dejarme llevar, pero al final, resultó ser una persona agradable que me recomendó asistir a la representación de la obra teatral de La Filla  Del Mar (La hija del Mar) una adaptación de una obra de Àngel Guimerà, con la particularidad de que la obra se escenificaba en plena playa de L’Alguer. Así, que visto que mi fin de semana en compañía, era algo que no iba a ser, decidí recrearme en uno de los placeres que el tiempo no me dejaba disfrutar y me encaminé a la playa. 

Cuando llegué había mucha gente, lo primero que me sorprendió fue el decorado, era realmente como si hubiera un pueblo en aquella playa, todo parecía tan real, enseguida comenzó la obra, y me sumergí en la historia de los personajes. Poco tenían que ver con mi historia aquel triángulo de amor, pero fue cobrando rostros y me  fui imaginando ser la Àgata loca de amor por el Pere Màrtir, como realmente estaba yo por José, ¡como la entendía cuando le brillaban los ojos al hablar de él! Que triste final, que locura los malos entendidos y las falsas esperanzas, que fatal para aquellos personajes dejarse llevar por terceros y que triste al final que Àgata decidiera poner fin a la historia de aquella manera tan trágica. Una lágrima se escapó de mis ojos deslizándose por mi rostro, mientras que mis  manos aplaudían el final de la obra. Regresaba al hotel dando un paseo por la playa con los zapatos en la mano, dejando que el agua mojara los bajos de mi falda, marcando en la fina arena mis huellas solitarias.

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De pronto, alguien surgió de las sombras aquellos ojos que me miraron no podían ser otros que los de José. Sus dientes blancos, sus rizos revueltos, se percibían bajo la claridad de la luna que lo envolvía todo en una burbuja irreal. Sus labios se fundieron con los míos, sin decir nada, nuestras manos se cogieron y seguimos paseando por la playa, mudos, pero llenos de infinitas palabras.

Llegamos al final de la cala, sus rocas nos tapaban el pueblo y nos encontramos como si viviéramos el sueño de la isla desierta. Nos sentamos en las rocas, seguíamos en silencio escuchando el sonido de las olas chocar. Un tanto nervioso José encendió un cigarrillo, le maldije por ello y me maldije a mi misma por haberlo dejado ya hacía un tiempo, saboreé su primera calada como si fuera yo misma la que la daba, aspiré el humo que salió de su boca como si se tratara del aire que debía respirar, y concentrada como estaba en el cigarrillo oí sus palabras como un susurro.

-        Se ha acabado Julia.

No me imaginé montando una escenita en la playa, quise llorar pero me contuve, nada de lo que yo dijera sería a tomar en cuenta y no pretendía quedar tan humillada con lo que yo contesté.

    -        ¿Cómo es eso?-        ¿No lo sabes? – replicó él.

    -     ¿Cómo iba a saberlo? lo último que sé, es que te había pedido que fueras a verla, nada más.

    -        Se lo conté todo y ella comprendió.

    -        Me alegro de que os hayáis entendido, os irá mejor en el futuro.

    -        ¿De qué futuro me hablas Julia? ¿Acaso no entiendes nada?

    -        Pues claro que entiendo, si se ha acabado, ahora los dos pondréis lo que hace falta para salvar el matrimonio y seguro que sin mi por medio os va mucho mejor.

-        No te entiendo, que se ha acabado? Lo has entendido mal, he acabado, pero con ella, no contigo.

Sin poder evitarlo, fue entonces cuando mis lágrimas corrieron sin control por mi rostro, volví a sonreir y mis ojos no dejaban de mirarlo casi sin creer lo que acababa de escuchar. Titubeó al darme un beso, yo le respondí encendida y nos dejamos llevar por la pasión.

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Escondidos entre las rocas nos desnudamos sin prisas, sus manos se deslizaron por mi piel como yo añoraba que lo hiciera, sus labios besaban mi cuello y mis manos se escondieron entre sus rizos. Sentada en la roca como una sirena José se dedicó a beber de mi sexo, a lamer con precisión cada rincón escondido en mi cuerpo, sus manos apretaban con fuerza mi pecho, recorrían mi espalda, sin darme tiempo a saber cuando había ocurrido, noté su sexo en el mío, sus embestidas sobre la roca no eran del todo cómodas y le obligué a salir de mi para cambiar el lugar.

Él lo interpretó de otra forma y me tiró al suelo boca abajo, cayó sobre mí con fuerza, volviendo a meterse dentro de mí sin ningún esfuerzo, los jadeos por parte de ambos eran constantes, la arena se impregnaba en mi piel y rozaba mis pechos a cada empuje que experimentaba, mis manos aguantaban el peso de mi cuerpo y los embates de José, caía rendida con la boca en la arena cuando noté que el gran orgasmo se acercaba. Pero José había decidido alargarlo mucho más y volvió a abandonar mi sexo y a cambiar sus envites por su lengua juguetona, a cambiar su sexo por sus dedos.

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Noté la invasión de sus dedos llenos de arena en mi interior, lejos de desagradarme fue enormemente placentero, seguí disfrutando de ellos durante mucho rato, mi boca seca demandaba algo jugoso y fui entonces yo quien lo obligó a salir y sentarse en la roca, cual sirena yo había emulado anteriormente, pero no me gustó su sexo lleno de arena.

Así que me levanté desnuda como iba bajo su atenta mirada sorprendida, y me sumergí en la luz de luna que iluminaba la playa, hasta llegar a la orilla,  rellené mi boca y mis manos de agua salada, me dirigí lenta y provocativa hasta la roca donde se hallaba. Remojé su sexo entre mis manos y lo sumergí en mi boca, bañándolo con el agua salada que guardaba dentro. Oía sus gemidos de placer al contraste del calor de mi lengua y el frescor del agua, sonreía mientras lamía el agua mezclada con sus jugos que iba cayendo entre mis dientes, sabía como le estaba gustando y eso, siempre me suponía un gran placer.  

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Nos tumbamos en la arena, entró despacio, sus empujes eran lentos, pero concisos, no nos devoraban las prisas, sino el lento hacer del placer. Nos unimos en el paseo que nuestros cuerpos nos mostraron y los dos abrazados llegamos al final del camino unidos. Permanecimos así, hasta que de madrugada un perro nos ladró desde lo alto de una roca, avisándonos que su dueño estaba cercano, nos vestimos a toda prisa, con una sonrisa dibujada en los labios, con una alegría en los ojos, que sin duda notó el amo del perro al cruzarse con nosotros……….

jul
04

  Unas miradas se cruzan, una sonrisa brota de mis labios, sé que le sorprenderá y quizá no le guste, pero vale la pena arriesgarse, un viaje en el ave no se da todos los días y menos los dos solos. ave.jpg 

Ya lo había pensado a la ida, pero no surgió la oportunidad, ahora con el frío que hace, encuentro la forma oportuna, mi mente trabaja deprisa, que nervios, estoy excitada solo al pensar lo que voy hacer, pero de eso se trata. - adelante déjate llevar- me digo. Y si, prosigo toda mi puesta en escena.Llevo un fular negro enorme en la maleta, siento frío y me voy a buscarlo, si bien al levantarme, procuro que partes de mi anatomía se rocen con su cuerpo.

El aire acondicionado del ave no está preparado para ahorrar energía precisamente, hace muchísimo frío y ÉL también lo nota.Le ofrezco cubrirse con parte de mi fular, y pese a ser poco masculino, acepta, ha  caído en mi red y no se ha dado cuenta.Yo, sonrío, ÉL, me mira con cara de interrogación.Una mano se desliza bajo el gran fular, sus ojos no se apartan de los míos, entre sorprendidos y excitados. Su cuerpo nota el peligro, pero sigue mirándome pensando que no seré capaz de llegar más lejos, ¡¡¡¡que equivocado que está!!!!La cremallera cede suave bajo mis dedos, los botones se abren sin apenas ejercer presión.

Sigue mirando, pero no dice nada, es el posible peligro de que nos descubran lo que lo tiene paralizado, bueno, no del todo paralizado como descubre mi mano oculta, pero el peligro es relativo, creo que nadie puede vernos.El vaivén del tren me descubre el ritmo a seguir, esas oscilaciones sobre la vía, marcan los pasos de baile al que ÉL se suma sin prejuicios, es lento, suave, pero su traqueteo constante hace que fluya la sangre.

Su rostro….como me mira, veo la lujuria en ellos, sus labios….no tienen palabras, no emiten sonidos, el mismo se los prohíbe pensando en que ocurriría si nos descubrieran.

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 Soy caprichosa y suelo tener lo que quiero, en ese momento, lo que quiero, lo tengo en la mano, y no pienso dejar escapar la oportunidad de saborearlo. La oportuna visión del exterior me da la ocasión de tumbarme sobre ÉL y descubrir el fular lo justo para lamer lo que mi mano mece, justo a tiempo, justo cuando explota en mi boca, que sabor más dulce…..el sabor del placer otorgado. 

Creo que a partir de ahora viajaremos más a menudo en tren…….

jul
02

Primero fueron unas letras, corrió el tiempo y se convirtieron en palabras, frases y conversaciones. Luego vinieron las fotografías, unas risas por teléfono y unas interminables disertaciones. Más tarde las miradas se cruzaron y en un beso de bienvenida se transformaron. Un roce durante un paseo, un susurro al oído, un aliento en la nuca,  una mano se desliza buscando un gesto, una respuesta.Se hace de rogar el abrazo, la realidad obliga a pensar, quizá todo quede en palabras de amistad.Fue bonito pensar en el sueño hecho realidad, quizá es demasiado pronto, quizá algún día llegará. Así lo vi yo…..aunque…quizá…..no fue así….quizá fue…

  

El primer contacto en la estación de autobuses fue un tanto tímido, el beso de bienvenida se alargó tan solo unos segundos más de lo normal pero el resto de compañeros no notó nada en absoluto. Las miradas y los roces continuaban ajenos al resto del mundo, sus ojos no solo se miraban, se exploraban intentando conocer la reacción del otro. El día fue duro, la gente alrededor no les dejó esos momentos que todo amante necesita, esa distancia que solo ellos creen que exista. Pero todo regalo tiene su momento y para ellos llegó con la madrugada.

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Entraron en la sencilla habitación, la pequeña cama se hallaba solitaria y un tanto revuelta, a Triniti no le importó y como no encontró donde sentarse lo hizo en ella. Neo la acompañó y con el pulso acelerado y tembloroso le cogió la mano, sus palabras eran dulces, seductoras, ella se dejó llevar por el corazón y dejó que las palabras calentaran su corazón.  

El roce de la mano se transformó en un suplicio, la piel ardía bajo su contacto, el fuego hacía temblar las palabras que pasaron a besos. El primero fue suave, como pidiendo permiso, tímido pero cargado de un erotismo, que ellos mismos no sabían que tenían, después le siguió otro, con más confianza, lleno de pasión, de urgencia, las manos cobraron vida propia, se deslizaban sobre la ropa de Triniti intentando llegar a todos los rincones, pero ella sabía que no podía ser, que había llegado el momento en el que el calor necesita ser liberado, ella le levantó despacio la camisa que acabó tendida en el suelo, necesitaba sentir la piel, saborear cada recodo de aquel cuerpo que se le ofrecía y había soñado en muchas ocasiones. 

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 Neo se levantó, le tendió la mano a Triniti para que se pusiera en pie, sus labios la buscaron como la sed al agua fresca, sus manos levantaron la prenda sobre sus hombros y los pechos quedaron  a merced de los labios de Neo, fue delicado, atento, romántico hasta que consiguió desnudarla por completo, después él, en un instante consiguió zafarse de los pantalones. Ambos se miraron entre risas y caricias, perdieron la vergüenza de los amantes en el primer encuentro.

Decidieron que aquellas horas que la vida les ofrecía, las vivirían intensamente, sin dejar que pequeños defectos les preocupasen.  Neo tumbó a Triniti en el viejo colchón, decidió explorar su cuerpo con los labios, mientras ella lo acariciaba a su paso. Ella sentía el calor de sus caricias, sentía como su amante quería hacerla feliz, sintió el amor en su piel, el calor en su interior. El deseo y la lujuria se hicieron presentes haciendo que abandonaran sus cuerpos al placer de la carne. El viejo camastro no aguantaba y con una complicidad, que en ocasiones solo se alcanza con los años, tiraron el colchón a suelo. En el descubrieron, que daba igual donde yacieran, el amor y el sexo van unidos y ellos lo tenían entre sus labios. 

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 La urgencia apremiaba, y Neo extasiado por lo que había encontrado, entró en Triniti con todo el cariño y la ternura que un amante atento puede demostrar, fue igualmente recibido en el hermoso baile. Acoplados, danzaron durante largo rato hasta que se fundieron en el goce pleno, quedando exhaustos y extasiados después del encuentro.  

Dormitando en brazos del otro pasaron largo rato, hasta que el sol inundó la habitación recordándoles que el fatídico día había llegado, la horrible despedida acechaba en el aire que se respiraba, y entre besos y lágrimas allí se despidieron, quien sabe hasta cuando y que aires nos trae la vida, solo que en aquel momento…….lo tuvieron en sus labios.   

jun
24

Si, con el primer petardo llegaron, se les esperaba desde hacía solo ocho meses, por eso, aún a pesar de estar deseando su llegada, fue repentina. No sé como ya antes, en cuanto nos anunciaron su visita, no me di cuenta que sería así siempre, sorpresas e imprevistos como norma.

La primera de todas, fue que decidieran venir juntos, todo un fenómeno en aquella época y sin ningún tipo de aviso anterior que nos hubiera hecho sospechar algo. Pero lo importante es que llegaran bien, daba igual cuantos fueran!!!!! Así que llegaron R y V, dos personas que me cambiarían la vida para siempre. 

Evidentemente en un día tan señalado aquí, el personal que me ayudó a traerlos fue de lo más divertido, enfermeras con serpentinas y gorrito, matasuegras en los pasillos, coca en los mostradores de cada sección y todos deseando que salieran para poder celebrar una buna revetlla de Sant Joan.  Pero ellos lo tenían claro, no iban a ser normales nunca, tenían que dejar las cosas claras desde el principio, mandaban ellos y se haría a su manera, así que nada de prisas!!!!!!! (A veces tengo la sensación, de que yo estoy aquí, para recordarles que no siempre puede ser así).

Las botellas de cava regresaron a las neveras con hielo, y la coca se cubrió con papeles para que no se resecara.  R, llegó primero, le costó lo suyo decidirse si quería o no quería conocerme, pero el sitio se había vuelto muy estrecho y necesitaba su espacio para poder seguir creciendo, independiente desde el principio y muy seguro de lo que quería, le tuvieron que ayudar un poco, pero ya apuntaba alto, lo miraba todo con unos enormes ojos y la cabeza levantada, todo eso unido al poco peso que tenía y lo largo que era dejaba un poco perplejo a todo aquel que lo viera, le robó el corazón muchos aquella noche.  

No sé le pudo prestar más atención de la necesaria, puesto que V, sin dejarme respirar, dijo que quería ver lo mismo, que él solo no se quedaba solo , pero para ser más original y empezar a competir con su hermano, decidió que primero sacaría los pies, para ver si se estaría tan calentito allí fuera. Tantos meses dando patadas a su hermano le habían entrenado bastante para utilizarlos y lo hizo bastante bien,  solo tuvo un inconveniente con los brazos, ¡se dejaba uno dentro! pero al doctor que le estaba estirando de los pies pareció no importarle y siguió estirando hasta que consiguió sacarlo enterito y de una pieza, pero por su osadía de estirarle tan fuerte, recibió un baño rojizo no demasiado agradable, ya dije antes, que ellos sentaban las bases en ese momento de lo que sería su carácter más adelante. Totalmente diferente de su hermano, más corto y con más peso, él dormía y comía, como intuyendo, que en cuanto dispusiera de la fuerza y libertad necesaria ya  exploraría lo suyo, y he de decir que sigue haciéndolo. 

Una vez llegados a este mundo, se desempapeló la coca, rodó el cava y los primeros petardos comenzaron a escucharse, aunque la gente que los lanzaba no sabía, que aquellos que yo tenía a mi lado, habían sido los primeros de la noche. Una noche muy especial, una docena de años atrás.  

PD.- Viendo sus caras al leerlo, sé que les ha gustado que les recuerde aquel momento, del que ellos, fueron los protagonistas indiscutibles. El resto, no ha sido siempre un camino de rosas, lidiar con dos petardos como los míos, del mismo tamaño, pero tan diferentes, da su trabajo, pero he de decir que no lo cambio por otro. Recibo mínimo un beso cada noche, no hay ningún trabajo que se pague mejor.

jun
21

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Me dirigía hacia el despacho justo a la hora que el profesor había mencionado al finalizar la clase, mis compañeras me habían lanzado una mirada risueña, sin duda, no era la única a la que felicitaba por un resultado notable. La primera nota de examen que tuve fue un 6,7 y había sido llevada a su despacho por la secretaria. La felicitación, era una manera de motivar tanto a  alumnos como alumnas, para que  se esforzaran todavía más, y en mí, aquel tipo de motivación, estaba dando resultados asombrosos.

Ahora pisaba fuerte con mi 8,7 entre las manos, feliz de aquella atención, si bien no había conseguido en 10 que deseaba, pero me esforzaría mucho más para conseguirlo. Llamé a la puerta imaginando a Tomás recostado sobre su butaca de lectura bajo la luz amarillenta de la lámpara de pie situada justo al lado, esa vieja lámpara que llevaba allí casi toda una vida.

En realidad todo el mobiliario llevaba, allí, toda la vida, menos el ordenador de Tomás, que era de lo más moderno.  No oí ninguna voz en el interior del despacho así que cogí el pomo de la puerta y cuando fui a girarlo, alguien lo hizo desde dentro a la vez que yo. Casi caí en sus brazos, pero quedó en un simple traspiés. Sonriendo me cogió por el brazo y me dijo: -¡Con lo lista que eres y lo patosa que te estás volviendo!- pero lo dijo sin ánimo de ofender, sabiendo que no me sentiría ofendida por ello. Se sentó en su silla de despacho y revolvió unos papeles que había sobre la mesa, levantó sus ojos sobre los cristales de las gafas y volvió a sonreír. 

-Cada día lo haces mejor Elisa me va costando más encontrar que cosas enseñarte para seguir motivándote y eso me gusta todavía más- lo dijo de un tirón, sin apartar la mirada de mis ojos, sin darme tiempo a bailar la mirada por la estancia.

Yo enmudecí, toda la seguridad que me había llevado hasta allí, en aquel momento había desaparecido, no pude articular palabra, tampoco hubiera sabido que decir de haber tenido la cabeza despejada. Pero lo cierto era, que yo solo pensaba en la recompensa que me dispensó la anterior ocasión sólo por un 6,7, fantaseaba con el premio por haber obtenido este 8,7 y no podía evitarlo. 

No se hizo esperar, me tendió la mano y me indicó que me acercara a su lado, seguía aún sentado, cuando su mano se deslizó por mi pierna subiendo desde la rodilla, despacio, acariciándome la piel caliente, con la mirada perdida a través de los cristales en mis ojos que lo miraban sin saber cual sería el próximo paso.

 -Tienes que dejarte llevar, yo te enseñaré todo lo que necesites saber, tú solo, disfrútalo- dijo entre susurros.  

Siguió acariciando mi piel hasta levantar mi falda y meterse en su interior, rozó mi piel tocando mi culotte de algodón blanco inmaculado, rozó el elástico que rodeaba mi pantorrilla resiguiendo todo el contorno con un solo dedo, mis sentidos esperaban con impaciencia sentir su calor sobre la zona más húmeda de mi cuerpo, pero se resistía a entrar. Sus manos rodearon mis cachetes traseros con fuerza y me estrujaron contra su cabeza, que quedaba a la altura de mi vientre, la agachó y se metió debajo de mi falda sin soltar los glúteos, con los dientes me daba pequeños mordiscos que hacían temblar mis rodillas, mi culotte recogía la humedad que desprendía mi sexo.

Mis piernas se quedaron sin fuerzas y se clavaron directamente sobre la silla con ruedas sobre la que estaba sentado Tomás. Desabrochó con infinita ternura cada uno de los botones de mi camisa, tomó en sus manos cada uno de mis pechos y con sus labios carnosos devoró cada curva del camino, lamió y mordió cada ondulación de mi piel, a cada roce de su lengua los gemidos salían disparados de mi boca, intentaba no dejar que se me escaparan pero era imposible huir del placer que me estaba dando. Dejando mis senos empapados de su saliva se dirigió a mis abandonados muslos, levantó levemente una parte de mi culotte con la mano y con sus labios y lengua bebió de mi hasta hartarse, hasta hacerme llegar a un placer que no había experimentado nunca.

Hasta que me di cuenta, de que lo que estaba estrujando en mis  manos, no era el cabello liso y rubio de Tomás, sino…. el examen que me había llevado hasta allí, sonreí para mis adentros…. si que valía la pena estudiar…………..

jun
18

.
Levaba un año trabajando en un bareto de mala muerte, donde el plato más solicitado era una bandeja enorme de patatas fritas aceitosas, que hacían de lecho para una gran hamburguesa pringosa, con un montón de extras, todo regado con chorretones de ketchup y que siempre acababa en las manos de algún camionero grasiento, con las uñas ennegrecidas de una mugre, de la cual el origen era incierto. Veía a aquella gente día tras día, comer esas enormes hamburguesas con una sonrisa, con la alegría del que sacia una necesidad.


Una necesidad como la mía, había estado soportando ver como comían aquellas personas, como devoraban y relamían aquella carne, como algunos trozos caían en la bandeja y sus dueños los recogían entre aquellos sucios dedos para volver a llevarlo a la boca. Veía como se les quedaban trozos de comida entre sus barbas, como se limpiaban con el dorso de la mano, sin ni siquiera utilizar las servilletas de papel, inventadas para tal fin. Lo había soportado todo, hasta las miradas lascivas de los clientes, y los refregones ocasionales de algún cocinero.


Había soportado, que el jefe, un tipo enorme, con más grasa que las propias hamburguesas, y con más roña que el suelo del local, se acercara a mi e intentara propasarse conmigo. En una ocasión me acorraló contra la pared, en el descansillo entre los cuartos de baño, pegó su enorme barriga contra mi vientre y con su repugnante mano había pellizcado mi pecho, había introducido su asquerosa lengua en mi boca, con el ánimo de ser correspondido, la había retorcido en mi boca intentando buscar mi lengua, salió de mi boca y decidió recorrer mi oído, introdujo su lengua húmeda en mi oreja, sentía su aliento fétido, pero no me moví, su saliva resbalaba por mi cuello, y su olor nauseabundo estuvo a punto de hacerme caer, pero seguí inmóvil hasta que se separó un segundo para mirarme a la cara, sonreí, le dije:
-eso es todo lo que conseguirás de mi.

Nunca volvió a intentarlo,  si alguien se acercaba a mí con intención de sobarme, él siempre estaba al acecho para decir:

-es frígida, no te molestes- Y acto y seguido se reía a carcajada limpia.

Fue lo mejor que podía pasarme, ya no tenía que quitarme los moscones de encima, lo hacía él por mi, así, que de no ser por lo asqueroso del local, su comida y sus clientes, no era tan malo como parecía, lo único que yo necesitaba era el dinero, lo había soportado todo con aquel fin.  

jun
11

Otro meme de Kath, que vuelvo a remitir a todos mis enlaces y a todo el que pase por aquí y quiera hacerlo.

Los nombres tecnológicos:

PC: podría ser pecera¿?¿?¿??¿¿? venga que es más fácil….ordenador!!!!!!!

Gadges portátiles:
-esto debe ser como lo del inspector Gadget, pero lo único móvil que tengo es mi teléfono móvil,
– también tengo una pequeña libreta sin rayas, atada con una goma, con boli a conjunto, que siempre viene conmigo.
-Tengo un portátil, pero no es mío, se lo trae ÉL del trabajo todos los fines de semana, para que no me quede en la habitación encerrada mirando vuestros blogs.
Redes: la red, yo pensaba que con una había bastante, si no,  también tengo una para ir a pescar, pero creo que no se refiere a eso.

Grupos de trabajo: pandilla para currar, amigos de los de verdad, de los que no se escaquean a la primera.

Disco duro: la memoria que yo no tengo.

Extras:
-tengo un Termomix
-una cafetera nexpresso,
-un aspirador prestado, hasta que me arreglen el mío.

Coche: mi coche, soy posesiva.

Pene: un nombre en femenino, pero…. esto es tecnológico¿?¿?¿?¿?

Kath, el de la voz no me lo pases, que no sé como poner mi voz aquí dentro!!!!!!!!!!!jajajajaja.

Se nota que lo del ubuntu y linux y no sé cuantas cosas más no es lo mío, así que he respondido como he podido!!!!!!!!!!!!!

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